Si guardó billetes verdes debajo del colchón, tuvo una pérdida del 14% en su poder de compra. Ocurre que, si adquirió dólares en abril de 2009 a la cotización de $3,74 de aquel entonces, y los mantuvo sin invertir durante estos últimos doce meses:
* La cotización del billete se movió apenas 3,7 por ciento.
* En tanto, los precios lo hicieron a un ritmo de 20% según los cálculos privados más confiables (al respecto, cabe destacar que en estos últimos cuatro meses los registros no bajaron del 2% mensual).
Si usted quisiera convertir sus dólares otra vez en pesos -además- pagaría el costo del spread cambiario, lo que le agregaría medio punto adicional a dicha pérdida. Si le sirve como consuelo, no es el único que está en esta situación, porque durante 2009 los argentinos compraron u$s14.000 millones. Y las consultoras privadas estiman que este año adquirirán, al menos, otros u$s8.000 millones. Claro que, quienes tomaron la decisión de dolarizar sus ahorros no tenían, en general, una expectativa de obtener una alta rentabilidad, sino más bien de protegerse ante momentos de incertidumbre política.
En consecuencia, la Argentina se ha ido convirtiendo en un país cada vez más caro en dólares. Incluso con muchos precios (ropa o gastronomía, entre otros) que ya están por encima de los valores que se exhiben en otros lugares del mundo.
Lo que parece claro es que, salvo que ocurra una situación traumática en el plano político, en los próximos meses no habría motivos para una aceleración de la paridad, dado que ahora es, justamente, cuando comienza el ingreso fuerte de las divisas de la exportación agrícola.
La fuga de capitales, que había alcanzado la inquietante cifra de u$s1.000 millones en febrero, se cayó hasta un nivel de u$s200 millones en marzo. Y el Banco Central hasta se dio el lujo de incrementar las reservas en u$s700 millones.
En este marco, ¿qué puede esperar el ahorrista que mantiene los dólares en el colchón?
De confirmarse el pronóstico mayoritario (25% de inflación y 10% de devaluación), entonces -durante este año- los billetes verdes habrán perdido otro 12% de su capacidad de compra.
Fuente: infobae profesional